Copa

Manos vacías, Corazón lleno

Vélez no pudo de impotencia para revertir el 0-2 de la ida en Quito, ante una Liga que lo venció también en el Amalfitani por 1 a 0 con gol de Hernán Barcos al inicio del complemento, por las Semis de la Copa Sudamericana 2011. El Fortín tuvo todo para ganarlo en el primero, pero acusó el golpe del gol y remontar se le hizo un trabajo duro. Al final, aplausos y pedido de renovación para Gareca.

Guillermo Franco no lo puede creer mientras Alexander Domínguez quedó dentro del arco tras haber sacado un gol hecho contra el palo. El arquero fue figura ante un Vélez que no pudo vulnerarlo.

Buenos Aires, Martes 29 de Noviembre de 2011.

(Prensa Vélez Sarsfield - Villa Olímpica).

 

Masticar la bronca. De eso se trata mientras las palmas quedan rojas y ardidas de tanto reconocer con las manos lo que ellos brindaron con el corazón. Porque en el momento en el que Hernán Barcos sentenciaba la serie con mucho tiempo de antelación, el hincha entendió que la mejor forma de reconocer lo que han generado este grupo de hombres era con el reconocimiento que solo puede entregar el aplauso y el aliento ensordecedor.  En la comunión de esfuerzo y reconocimiento, no hay resultado que valga ni que empañe esa dicha.

 

Porque sin lugar a dudas que duele ver a éste Vélez una vez más privado de la oportunidad de meterse en la final de una competencia internacional. Duele la forma, la derrota y justamente por todo el camino recorrido, por el sacrificio para estar, mantenerse y hacerse fuerte. Pero no hay reproches y eso hace que el camino trazado y recorrido no presente fisuras entre lo que se imaginaba y lo que hoy es una realidad; dura, pero realidad en fin.

 

No es necesario caer en lugares comunes de una eliminación. Buscarle factores determinantes para acelerar la salida de la competencia antes que te pongan la medalla y que levantes el trofeo. Quizás mucho de lo perdido haya quedado en Quito; tal vez unas dosis de lo que pudo faltar estuvo en las incontables situaciones que no se concretaron en el inicio de la vuelta en Liniers. Quién sabe lo que faltó o por dónde se derramó el sueño. Lo importante es saber que Vélez transita por una madurez inmensa, en la cual el hincha rompe el precepto que lo distingue como tal y se pone de pie a sabiendas de una eliminación y alienta. Porque entendió que su aliento juega más allá del resultado. Más allá del final de la historia. Porque ahí se ve el orgullo y el amor propio que por ejemplo se reflejó en la cancha con un Augusto Fernández corriendo todas y tratando de marcar aunque sea el gol que mantenga firme la estatura de equipo que supieron hacer de este Vélez. Porque hoy no existe uno que no te diga que siente orgullo de vestir la camiseta con una V azul en el pecho. Porque Vélez Sarsfield se constituyó en el Orgullo Nacional, mientras otros que juraban serlo se debaten entre las cuentas, el promedio o los viajes a destinos inhóspitos que depara el Nacional B. Hoy el Fortín es mundial y esto es gracias a estos años donde le tomó el gusto a la gloria, a coquetear con ella; y que como en toda historia de amor, tiene encantos y desencantos.

 

En ese reconocimiento que brindó el hincha no se olvidó de uno de los hombres importantes en esta dulce historia. Entonces, con el grito desbordando la garganta, le pidió continuidad; le expresó su amor y su identificación con la forma de vivir y sentir el fútbol. Porque festejó con él en las buenas (que han sido varias) y se lamentó también en las malas. Porque seguramente a la hora de sentarse a analizar lo vivido, a realizar el tan postergado balance; ese canto de hincha le zumbará los oídos, le murmurará el pensamiento y le torcerá cualquier decisión de partida que quizás pueda llegarse a plantear. Porque en ?el Tigre es de Vélez y de Vélez no se va? del hincha; está el lenguaje que Ricardo Gareca le enseñó a sus jugadores y éstos a todo el pueblo velezano. Porque Gareca debe continuar con lo trazado, con el camino triunfal al cual regresó a la institución por más que su humilde personalidad nunca lo termine de aceptar o reconocer públicamente. Porque definitivamente Gareca se convirtió en esta noche triste de final truncada, en un ídolo referente de la institución; el hincha le firmó la ficha de ingreso al salón de la fama velezano.

 

 Alguna vez el fútbol pondrá las cosas en orden. Sin dudas que Vélez Sarsfield se anotará en el libro grande de la historia del fútbol internacional muchas veces más de las que ya ha conquistado en tiempos cercanos. Pero cuando uno recuerde a este equipo de Ricardo Gareca, seguramente quedará ese sabor amargo de no haber podido coronar con lo deseado. Persistirá esa bronca de merecer mucho más que el reconocimiento, de verse en la foto del final.

 

La lluvia en Liniers vino a lavar la tristeza por estas horas. A empapar la suerte y desempolvar el placer de ser, vivir y sentir Vélez. Retumban, si escucha atentamente y en silencio, aún las palmas de quienes reconocieron el esfuerzo. Manos vacías y sin sonido de tanto aplaudir. Corazón lleno de sentimiento.

 

El fútbol siempre da revancha y no es una frase hecha; Liga la tuvo de la eliminación en la Libertadores pasada. La Sudamericana se presentó como esa mina imposible de conquistar, la que posa en la marquesina más ostentosa y de la cual no es muy difícil enamorarse. Esta fue una última chance, por ahora. Llegará el momento de poseerla, algún día llegará ese día. Mientras tanto, es preferible seguir oliendo el perfume de la Libertadores y el fruto sagrado de su eterna bendición.

 

Carlos Alberto Martino

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39 IMÁGENES

Sudamericana 2011 | Vélez 0 - Liga 1

Sudamericana 2011 | Vélez 0 - Liga 1

El Sitio Oficial te acerca el más completo compacto de imágenes de lo que terminó con derrota de Vélez Sarsfield por 1 a 0 frente a Liga Deportiva Universitaria de Quito, y con eliminación de la Copa Sudamericana 2011 en Semifinales.