Fútbol

El último sobreviviente de Basualdo

Sufrió como hincha y como jugador el descenso a segunda división de Vélez, así y todo teniendo varias ofertas, decidió quedarse en el club.

El pasado 29 de octubre, una triste noticia nos llegaba desde Guanajuato, en México. Antonio Félix Battaglia, ex back derecho de la institución, nos dejaba físicamente. Víctima de un infarto, falleció a los 93 años de edad, quien era el último jugador en vida que había jugado en primera división en la cancha de Basualdo. Sufrió como hincha y como jugador el descenso a segunda división de Vélez, así y todo teniendo varias ofertas, decidió quedarse en el club. Se fue el último sobreviviente de Basualdo, que en paz descanse.

El pasado 29 de octubre, una triste noticia nos llegaba desde Guanajuato, en México. Antonio Félix Battaglia, ex back derecho de la institución, nos dejaba físicamente.Víctima de un infarto, falleció a los 93 años de edad, quien era el último jugador en vida que había jugado en primera división en la cancha de Basualdo.

Battaglia nació en Buenos Aires, el 19 de septiembre de 1918. Hizo todas las inferiores en Vélez Sarsfield, donde entro con 11 años al club, incluso a llego a ser la mascota del equipo, llevado por su padre, cuando solo tenía 5 años y soñaba un día vestir los colores de sus ídolos.

Debutó en la primera de Vélez, remplazando nada más ni nada menos que a Manuel de Saá, tarea muy difícil en ese momento. Fue un 12 de noviembre en la fecha N° 31 del campeonato de 1939. Esa tarde, en el Fortín de Villa Luro, enfrentamos a Lanús al que le ganamos 3 a 1. El equipo alineo de la siguiente manera: Rotman; Castrillón y BATTAGLIA; J. Alonso, Spinetto y Becerra; Reta, Correa, Benaglia, Noguera y Fernández. Los goles fueron convertidos por: Benaglia, Noguera y Spinetto, descontando para la visita: Ducca. El juez fue José B. Macías y se recaudaron $ 1.724,00.

El comienzo del campeonato de 1940, lo tuvo como verdadero protagonista, incluso se termino quedando con el puesto y jugo todos los partidos de ese certamen.

Sufrió como hincha y como jugador el descenso a segunda división de Vélez, así y todo teniendo varias ofertas, decidió quedarse en el club.

El arranque de 1941; y con un Vélez que tenía que volver a consolidar sus cimientos para erigirse nuevamente en una importante institución, Antonio solamente jugó 1 partido y vino el Campeón Argentino (Boca) a buscarlo y consensuado con Don Pepe, ya que la oferta por él era irresistible (para poner al lector a la altura de lo que en ese momento significo su transferencia, sería algo similar a la transferencia de Ricky Álvarez al Inter) Battaglia paso al equipo de la Ribera.

Por desgracia para él, nunca pudo actuar, ya que tuvo una lesión en los meniscos. Después de estar parado más de 2 años, paso a Atlanta donde solo jugó 13 partidos y se fue a jugar a México, donde había dejado un grato recuerdo de la gira de Vélez de 1940 en el país del norte.

Llego al club León; y en el obtuvo toda la gloria deportiva. Con  la camiseta esmeralda a lo largo de 10 años, tiempo en el cuál cosechó 3 títulos de liga (1947-1948, 1948-1949, 1951-1952), 1 de Copa (1948-1949), 2 de Campeón de Campeones (1947-1948, 1951-1952) y 1 Campeonísimo (1948-1949).

La Revista campeón, en su edición del 12 de abril de 1945, lo entrevisto y el titulo de la nota fue: "León F.C. de México, Sucursal de Vélez Sarsfield” Esto se debía, a que en su equipo y por injerencia de el jugaron: Miguel A. Rugilo, Alfredo Costa, Marco Aurelio y Ángel Fernández

Una vez finalizada su carrera se radico definitivamente en México, y fue uno de los industriales más importante del calzado, fundando varias marcas, de las cuales se destacaba calzado Blasito, nombrada así por él, en honor a su padre Blas Battaglia, quien le enseño el oficio.

Los números de Antonio Battaglia en Vélez: jugó 34 partidos en tres temporadas: 33 en Primera A, en 1939 y 1940 y un partido en 1941, en segunda.

Participó entre diciembre de 1939 y febrero de 1940 en la gira que Vélez llevó a cabo por Centroamérica.

Fue el primer jugador de la historia del club en representarnos en el primer equipo juvenil de la historia de la selección Argentina en el Panamericano de Dallas (USA). El equipo argentino goleó a Estados Unidos y Canadá, 9 a 1 y 8 a 1, respectivamente y el participo en ambos encuentros.

Antonio nos visito por última vez el año pasado con motivos del Centenario del club. Cuando entro al Amalfitani, no podía creer lo que veían sus ojos, que aún conservaba el recuerdo fresco de la canchita de Basualdo.

Siguió al equipo de sus amores y siempre estuvo al tanto de la institución dese su morada en León.

El último año, en una entrevista realizada en El Fortín de Vélez Radio: manifestaba que no le perdonaba a Independiente la vendida frente a Atlanta y que él se pudo “vengar” en un partido que jugó el equipo de Avellaneda en México y fuera goleada por el León y cuando finalizo el encuentro se saco su casaca y tenia abajo la camiseta de Vélez que se la desfilo en la cara a todos los de Independiente.

La vida lo despidió como él se merecía, donde jugó 90 años y 3 más de descuento.

Su amor por Vélez siguió hasta en su despedida, donde podemos ver en su ataúd 4 banderas: la de México y León y la Argentina y la de Vélez.

Le inculco su amor por la V azulada a sus hijos y nietos, como él la había recibido de su padre y tíos.

Fue un verdadero embajador Fortinero en tierras aztecas y cada vez que le pedían recomendación los clubes para traer un jugador, siempre elegía uno de Vélez.

Vélez Sarsfield, como institución centenaria, reconoce y recuerda a sus héroes, a esos que ayudaron a erigir este gran club, que hoy es uno de los más importantes del continente y cuarto equipo del mundo. Estos hombres nos honran y nosotros lo glorificamos por lo que fueron, por lo que dieron y en la memoria de ellos, vive el espíritu de todos los que un día habitamos en esta institución.

Se fue el último sobreviviente de Basualdo, que en paz descanse.

 
Mariano Rao
Especial para la web oficial