Fútbol Amateur

“Vélez es mi segunda casa”

''Al comienzo se hacía difícil porque yo tenía que viajar seguido para Montevideo. Pero hoy en día me siento muy cómodo y Vélez ya es mi segunda casa''

Ser intrépido en la vida como adentro de la cancha. El delantero de la Sexta División del Fortín juega como vive y va encontrando en el fútbol el motor de sus sueños. Ya vivió como alcanza pelotas dos vueltas olímpicas en 2009 y 2011, con historia particular de por medio junto al arquero de Huracán, Gastón Monzón. Pero mientras tanto se va consolidando en la Categoría 95 del Fortín y comienza a despuntar el vicio con su mejor virtud: convertir goles.

Ser intrépido en la vida como adentro de la cancha. El delantero de la Sexta División del Fortín juega como vive y va encontrando en el fútbol el motor de sus sueños. Tan inquieto fuera del terreno de juego como molesto para sus rivales cada vez que pelea una bocha dividida, así es este joven uruguayo que anhela triunfar en la Primera de Vélez. Ya vivió como alcanza pelotas dos vueltas olímpicas en 2009 y 2011, con historia particular de por medio junto al arquero de Huracán, Gastón Monzón. Pero mientras tanto se va consolidando en la Categoría 95 del Fortín y comienza a despuntar el vicio con su mejor virtud: convertir goles.

 

Rolo disfruta del presente. Desde que regresó al once inicial del a Categoría 95, hace cinco encuentros, el equipo ganó los primeros tres partidos del torneo, empató uno y perdió el restante. Y si bien toda victoria responde a méritos colectivos, la figura del uruguayo tomó relieve. Sus goles, como el de cabeza el último fin de semana ante Newell´s, trajeron victorias y mucha confianza para un equipo que andaba flaco de estima pero con un caudal latente de interesantes promesas. 


-Rolo, tuviste un muy buen regreso jugando como titular en la Sexta. Imagino que hace mucho tiempo lo esperabas...
-Sí, la verdad que muy contento. Hace mucho que no vivía lo que viví contra Unión el pasado 12 de septiembre. Pude convertir dos goles de cabeza, que sirvieron para que el equipo gane por primera vez en el campeonato. Así que con mucha fe pude ganarme un lugar en el equipo y espero poder seguir de esta manera. En lo personal me tocó convertir seis goles en los últimos cinco partidos, pero el equipo está levantando y eso es lo que buscamos.


-¿A qué edad llegaste desde Montevideo?
 -Yo llegué a Buenos Aires a los 11 años y a Vélez pensando que iba a jugar. Pero me encontré con un pequeño problema que se hizo enorme porque estuve un año y 10 meses finalmente sin poder jugar debido a un problema de documentación. Estábamos tramitando los papeles y siempre saltaban leyes nuevas que impedían mi ingreso a las canchas; mi familia se tenía que venir a vivir a Buenos Aires para que yo pudiera jugar y un montón problemas más que por suerte se pudieron resolver. Recuerdo que sufrí muchísimo. Al no poder jugar con 12 o 13 años, sólo podía ir a ver a mis compañeros los días de partido, pero ahí es donde la familia y los amigos te ayudan. Me sentía triste pero gracias a su contención de a poco logré salir adelante.


-¿Por qué elegiste Vélez?
- Yo llevo el fútbol en el alma desde muy chiquito. Desde los 4 años que juego y siempre soñé con ser Profesional. Y Llegué a Vélez a través de mi abuelo que trabaja en el puerto de Carmelo. Allí concurría un amigo argentino de él que tenía contactos en Vélez y así fue como vine a probarme. Mi mamá no estaba muy convencida porque era muy chiquito pero yo por el fútbol cualquier cosa.  Vine a probarme 15 días, quedé y a los 12 años vine a vivirme a la Pensión.  Al comienzo se hacía difícil porque yo tenía que viajar seguido para Montevideo. Pero hoy en día me siento muy cómodo y Vélez ya es mi segunda casa.


Su corta pero intensa vida, lo llevó a ser protagonista de un hecho por el cual fue famoso por un rato ante las cámaras. Nada más y nada menos que el 5 de julio de 2009 en la última fecha del Clausura 2009 ante Huracán: “Fui cuatro años alcanza pelotas. En aquella final, cuando Maxi Moralez convirtió el gol, yo estaba atrás del arco de Gastón Monzón. Y no la pasé bien, porque en la hinchada de Huracán había un chico que me mostraba un cuchillo, me escupían, me insultaban entonces me metí delante de los carteles de publicidad para protegerme. Y al toque siento que una butaca que tiraron de la tribuna me roza la cabeza; me asusté y me tiré al piso y cuando pasó eso, imaginate… vino Monzón gritándome que me levante. Pero bueno, son anécdotas que quedan y mi vieja en Uruguay viéndome por televisión toda preocupada. Encima vivir un campeonato de Vélez adentro de la cancha fue un sueño hecho realidad. También estuve en el 2011 dando la vuelta con los jugadores. Ojalá algún día lo pueda repetir pero yo siendo parte de toda esa fiesta. A través del sacrificio, del entrenamiento en el día a día, sé que tendré la oportunidad de lograrlo’’.


 

Diego Luis Guitian