Había que ponerse de pie y volver a la victoria. No era un factor preocupante no hacerlo, pero la caída de la semana pasada ante Instituto dejó la sangre en el ojo para un Vélez que no entiende de relajaciones.
Porque tener asegurados el primer puesto y el boleto a los Cuartos de Final no puede generar un estado de conformismo. Y menos con San Lorenzo enfrente, un rival que en su casa necesitaba ganar para meterse en el Top 4.
Vélez Sarsfield sumó de a tres en un partido muy parejo y logró cortar una racha de más de diez años sin vencer al Ciclón en su cancha auxiliar. Un jueves perfecto, de la mano de Bautista Ramírez, autor de un golazo, y de un equipo que empujó durante todo el encuentro para alcanzar su duodécima victoria en 16 jornadas.
Los primeros 25 minutos tuvieron alta intensidad. El Fortín salió a pararse en campo rival, pero el local impuso su orden y, en base a una presión alta, comenzó a generar peligro. Primero avisó Alex Verón con un fuerte remate que Santiago Torres despejó al córner. Luego, San Lorenzo estuvo cerca de marcar mediante un disparo desde afuera del área de su capitán, Gonzalo Alassia, que se estrelló en el travesaño. La movilidad de Bossio, Salas, Ojeda y Baigorria inquietó a la defensa velezana.
Pero la historia comenzó a cambiar. Demian Domínguez, de gran partido, casi sorprende con un remate cruzado que se desvió en un rival y pasó cerca del poste. También Verón, tras una pared con Bautista Ramírez, volvió a exigir la intervención del arquero local. Vélez terminó mejor la primera mitad.
El segundo tiempo mantuvo la paridad y el ida y vuelta, hasta que a los 23 minutos se juntaron dos futbolistas de enorme calidad. Maxi Porcel, quien había ingresado para el complemento, encontró con un pase preciso a Bauti Ramírez. El número 10 controló con la izquierda, giró sobre su eje y sacó un puntazo alto de zurda para marcar un verdadero golazo. Tres toques bastaron para que el Bocha gritara su novena conquista de la temporada y volviera a definir un partido difícil.
Antes de festejar, los dirigidos por Marcelo Bravo debieron trabajar duro. Apenas tres minutos después del 1-0, Nicolás Blanco tuvo el empate con un potente remate que Agustín Cortéz desvió al tiro de esquina con una gran intervención.
Y previo al cierre, el Pacha Domínguez terminó de ubicarse en el podio de las figuras al regalar un caño de lujo sobre la línea lateral. Un recurso extraordinario del capitán, a puro talento y personalidad.
El Indio y sus muchachos volvieron al triunfo. El 20 de febrero de 2016 había sido la última victoria de Vélez en la Ciudad Deportiva del Bajo Flores, cuando se impuso por 4-2 con goles de Agustín Doffo, Santiago Stelcaldo, Favio Durán y Diego Zabala. Nunca fue un reducto sencillo, pero esta vez el Fortín volvió a pisar fuerte y continúa cerrando la etapa clasificatoria de la mejor manera: líder de la Zona A con 38 unidades y una ventaja de 11 puntos sobre su escolta.
Restan dos jornadas y habrá que seguir creciendo para llegar en óptimas condiciones a los playoffs. El próximo desafío será ante Tigre, el miércoles que viene en la Villa Olímpica.
¡Vamos los PiVes de la FáVrica siempre!