La jornada de reactivación comenzó bajo techo. Los futbolistas se reunieron en el gimnasio de musculación de la concentración, donde llevaron a cabo una intensa y exigente rutina de fuerza que se extendió por un lapso superior a los cuarenta minutos.
Posteriormente, la acción se trasladó al campo de juego. La activación con pelota inició con el clásico Loco, buscando soltura y precisión en los pases. Superada esta etapa, el cuerpo técnico dispuso un juego de fútbol en espacios reducidos dividido en dos equipos, el cual contó con un desafío particular: el objetivo de marcar goles alternando entre arcos de tamaño regular y arcos pequeños, fomentando así la rápida toma de decisiones y la puntería.
Para coronar el primer ensayo de la semana, se desarrolló un nuevo bloque de fútbol táctico, también a dos equipos. En esta última instancia, el foco estuvo puesto en la amplitud del campo, trabajando específicamente con zonas de centros por las bandas y ejercicios de definición en el área.
El plantel continuará ajustando detalles físicos y futbolísticos este miércoles por la mañana, en un nuevo turno de entrenamiento en el predio de Ituzaingó.