Buenos Aires, Lunes 12 de diciembre de 2011.
(Prensa Vélez Sarsfield - Estadio José Amalfitani).
Del mejor, lo mejor. Así fue este último acto de un Torneo Apertura 2011 que tuvo de todo; de un semestre que fue para lucharlo; de un año 2011 que será para recordarlo por siempre. Porque en este podio al que se suben y suben a cualquiera, Vélez Sarsfield es por lejos durante todo este año de calendario futbolístico lo mejor de lo mejor en la Argentina. Sin fanatismos, sin camisetas, sin nada. Este equipo de Ricardo Gareca supo marcar un estilo, ser Campeón, tener que cambiar obligado y de reinventarse salió otra vez a dar batalla. Por eso y por más sprint final que pueda haber tenido el conjunto de la Ribera a comienzos de la segunda etapa; la regularidad no sólo en el Apertura, sino en las competencias continentales; han hecho de este Vélez? lo mejor de lo mejor.
Porque lo demostró una vez más dentro del campo de juego. Porque lo pasó por arriba futbolísticamente y con corazón a un desteñido Racing de Diego Simeone, que fue poco lo que arriesgó en juego aún teniendo nombres de jerarquía para hacerlo. Porque en los noventa minutos de juego y aún el Fortín contando con bajas sensibles y sin un hombre definido de área, supo cómo hacer para inquietar a toda la defensa y el medio juego académico y vérselas cara a cara con Sebastián Saja. Porque Ricardo Gareca apostó para darle roce y fogueo a un pibe que ya da que hablar, con la paciencia y la rapidez de movimientos de un verdadero Torero. El mismo Brian Ferreira que de pequeño deslumbraba en la Villa Olímpica ahora lo hace en Primera. Uno de los pequeños grandes guiños del entrenador a su continuidad.
Porque lejos de lo que brindó el encuentro de fútbol entre Vélez y Racing; desde unos encuentros a esta parte el hincha comenzó a jugar sus cartas para terminar de confirmar en la boca de su entrenador su continuidad. Ratificación de puesto que hoy se ve entrelazada con esta noticia y decisión de Bassedas de no continuar con su rol de Manager del club; algo que Gareca una vez finalizado el encuentro se encargó de remarcar una y otra vez ?ese es todo un tema para mí?. Porque no se puede imaginar a uno sin el otro; sin embargo y a priori, pareciera que la continuidad de Gareca no debería correr peligro más allá de quien esté o no. Sin embargo, el entrenador elije el mismo tiempo de mesura que uno le conoce y analiza.
Mientras tanto, los jugadores dentro del campo de juego le toman el pulso a su decisión. Porque todos y cada uno de los que tiró en cancha en los últimos encuentros, fueron para el mismo lado que va caminando el entrenador. Entonces los resultados acompañaron como en cada uno de los tres años. Por eso en este trío de períodos al mando de Vélez, el equipo pudo superar la barrera de los 70 puntos por temporada; y eso en este fútbol mediocre y anémico de puntos para los equipos que supieron ser grandes, es mostrar la grandeza que a ellos les falta. Porque encima aparece otra vez David Ramírez para ser determinante; quizás no en el tiempo y forma que el jugador pretendía, pero sí quizás para ser fundamental en la decisión para que le entrenador se quede un año más en busca de la Copa Libertadores. Porque David tomó en sus pies el regalo anticipado de Navidad que le fabricó Cahais y se fue derechito al gol, el que abrió la noche, el que rompió el frío, el que enderezó un cierre de año fantástico.
La gente se dio el gusto de vibrar y de entender que para este Vélez las vacaciones empiezan cuando termina el trabajo; y por suerte en la noche del Amalfitani había mucho trabajo por hacer. Porque se jugó el encuentro por el lado del Fortín como una final y para Racing fue demasiado; al punto tal que no pudo reaccionar a tanto predominio con el balón del local. Porque además hubo tiempo para ovacionar a Augusto Fernández y rezar porque no haya sido su último encuentro; pedir por Gareca, reconocer que Cabral se ha ganado la titularidad; y darse cuenta que a este equipo le faltaron valores fundamentales como Víctor Zapata, Juan Manuel Martínez y Franco Razzotti en gran parte del semestre. Vélez ratificó en cancha lo que diría Domínguez minutos más tarde y con una ducha de por medio en los vestidores. ?Vélez fue el mejor del 2011?, señaló Seba y no está equivocado.
Lo mejor del Fútbol Argentino se llama Club Atlético Vélez Sarsfield. Los resultados y la regularidad de un torneo a otro lo abalan. El camino trazado en una continuidad de años también juegan su parte en este pleno de ser el mejor. Algunos conformistas de siempre se dejarán llenar los ojos con baratijas que brillan poco más de lo que le permite su opaca vestidura dorándose al sol. Los hinchas de Vélez tenemos el orgullo de llevar el pecho inflado, el corazón contento y a la espera de seguir por el mismo camino.
Se cierra el telón de un 2011 que ha tenido de todo y será digno de ser revisionado con un film partido a partido, minuto a minuto, sueño a sueño. Se baja la persiana a un período intenso y siempre exigente que sentará una vez más precedente del piso que tiene este equipo. El 2012 llegará con nuevas exigencias, nuevos retos, muchos desafíos; pero lo que sin dudas nunca va a faltar es el orgullo y la humildad para enfrentarlos. Ser el mejor en un año se demuestra en el otro. Así lo entendió Vélez del 2009 a esta parte. Así se lo hace saber a todo el Fútbol Argentino aunque ande ciego y desvelado.
Carlos Alberto Martino
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