La Reserva

Vélez 0-2 Boca

Boca venció 2-0 a Vélez y se quedó con el Trofeo de Campeones Proyección. Iker Zufiaurre y Lautaro Bianco, en los finales de cada mitad, le dieron la victoria al Xeneize. Orgullo en alto para la Reserva Fortinera que jugó un gran partido.

Siempre con el futuro en la mira. Con talento, formación y trabajo permanente. Incluso, cada tanto con alguna vuelta olímpica como la que se buscó anoche y por esas cosas del fútbol (y los arbitrajes) no se dio. Los dirigidos por Marcelo Bravo cayeron de pie ante un Boca implacable. 

Un primer tiempo de alto vuelo, donde un lícito de gol de Bautista Ramírez fue anulado por supuesto fuera de lugar, empezó a condicionar el rendimiento fortinero. Y ya en el complemento, un claro de penal de Dilan Gorosito sobre Demián Domínguez, no fue advertido por el juez. 

Bronca. Y a su vez no queda otra que resignarse ante un final de temporada donde Vélez volvió a ser protagonista jugando dos finales a lo largo y ganando solo una de ellas, la del pasado Torneo Apertura Proyección sobre San Lorenzo.

El partido fue entretenido. Un césped del Florencio Sola rápido permitió que Vélez se mueva muy veloz de tres cuartos en adelante, sobre todo en el primer tiempo. El pase preciso empezaba con Leonel Roldán para asistir a Raúl Cabral y Ramírez. Los dos enganches se encargaron de mover la pelota a espaldas del medio campo de Boca y empezaron a llegar las chances.

La más clara fue el gol anulado anulado al Bocha. Jugadón con pared incluida entre Mateo Acuña, Cabral y Ramírez, para que el 8 defina alto ante la salida de Leandro Brey. El árbitro Facundo Fuentes anuló el grito a instancias del Línea Federico Lapalma, pero quien definió estaba en la misma línea que el defensor Facundo Herrera.

Un minuto después de cumplirse tiempo reglamentario, Iker Zufiaurre peinó a la red y córner desde izquiera y logró la apertura del marcador. En un movimiento descordinado entre Álvaro Busso, junto a Fran Pozzo y Demian Domínguez que no marcaron bien al goleador, Vélez empezaba a perder el partido. Con el saque del medio llegó el pitazo final y la queja fortinera ante el juez porque nunca advirtió el tiempo de descuento. Así, en plena discusión, se fueron al descanso.

En el complemento la fluidez no fue la misma. El Fortín tuvo la pelota pero fue bajando en lucimiento individual. Así todo aparecieron las chances de la mano de Fran Pozzo y Cabral; los dos enfrentaron a Brey y siempre encontraron respuesta del guardameta. Con los ingresos de Tomás Nosei, Simón Prima, Thiago Aguirre y Reyna, el Indio Bravo buscó mayor frescura en los últimos metros. Al equipo le faltó mejor precisión frente al arco, y de a poco fue chocándose ante una última línea boquense muy firme.

Si faltaba algo a la terna arbitral era no convalidar un claro penal de Dylan Gorosito sobre Demian Domínguez. No fue la noche. El equipo se despidió con aplausos y una premisa: jugar al fútbol como lo hace este grupo no siempre alcanza, aunque sin dudas el futuro está buenas manos y sobre todo pies de jugadores talentosos que sienten la camiseta.

A cerrar el año, descansar y pensar en lo viene para volver a lo más alto.

¡VAMOS LA FÁBRICA!