Homenajes

Fornari y su hito: La Paloma de La Paz

Por Junta Histórica

Oscar Fornari nació en San Juan el 15 de marzo de 1950. El delantero, de buen paso por Vélez, escribió una página en la historia del Fútbol Argentino al anotar el único gol de la Selección nacional "Fantasma" que venció 1 a 0 a Bolivia, en la Paz, por eliminatorias. El triunfo sirvió para encaminar la clasificación al Mundial de Alemania 74.

Oscar  Fornari arribó a Vélez en 1973, donde jugó dos años y medio. Sin embargo, su momento de gloria llegó en el único partido que disputó con la Selección Argentina: fue victoria 1 a 0 sobre Bolivia, en La Paz, con un grito suyo que significó gran parte del pasaje para el Mundial de Alemania 1974.

"El Pájaro" nació en Media Agua, San Juan, el 15 de marzo de 1950, y allí se formó futbolísticamente, en el Club Belgrano, en el que integraba la línea media junto a sus dos hermanos. Tenía 18 años cuando San Martín se interesó en Pedro Fornari, y junto con él se llevó a Oscar para jugar en la capital provincial.

Con el Santo sanjuanino se produjo su desembarco en la máxima categoría del fútbol argentino, una explosiva aparición en el Nacional de 1970 le abrió la puerta para que, al año siguiente, adquiriera su ficha Gimnasia de Mendoza.

Tras un par de temporadas en el Lobo, donde también participó de los Nacionales y mantuvo el muy alto nivel que había mostrado en San Juan, varios clubes de Buenos Aires se disputaron su concurso. A principios de 1973, aunque parecía que se lo quedaba San Lorenzo, fue finalmente Vélez Sarsfield quien se apropió de su pase.

Movedizo, desequilibrante por ambos laterales, y con aceptable cuota goleadora, debutó con la V azulada el 4 de marzo de 1973, en un 3 a 0 sobre Atlanta, válido por la fecha inicial del Metropolitano. Su primer tanto para el Fortín se lo convirtió a Chacarita en el empate 1 a 1 registrado el 29 de abril.

Formó parte destacada -fue el máximo goleador- del equipo que en el Nacional de 1974 finalizó tercero, pero que arañó el campeonato frente a San Lorenzo, en la cancha de Boca, en la anteúltima fecha del octogonal definitorio.

Al finalizar el Metropolitano de 1975 cerró su exitosa estadía por Vélez Sarsfield. Su legajo acusó 79 presencias y 28 goles, todos en torneos locales. Fue transferido a Gimnasia y Esgrima La Plata, y luego emigró a Colombia para brillar en el Junior de Barranquilla y en Independiente Medellín. De regreso a la Argentina alternó entre distintos conjuntos cuyanos: un nuevo período en Gimnasia, Huracán Las Heras, Deportivo Maipú, Argentino, Godoy Cruz y Leonardo Murialdo en Mendoza; Colegiales en San Luis; y Sportivo Desamparados y Juventud Alianza en San Juan, entidad que fue testigo de su retiro en 1989.

Sin embargo, pese a su destacada trayectoria que abarcó tantos clubes, el mundo del fútbol lo recuerda por su paso, efímero pero inolvidable, por la selección albiceleste: jugó un solo partido -en ese entonces era jugador fortinero-, el 29 de septiembre de 1973 en La Paz, ante Bolivia y por las Eliminatorias del Mundial 1974. Argentina se impuso por 1 a 0, con un gol suyo, de palomita, (segunda victoria en la altura), y dio un paso clave para conseguir un lugar en la cita mundialista de Alemania.

Aquel combinado, que se formó especialmente para ese partido, recibió el mote de "selección fantasma" y permaneció abandonado, hasta por las propias autoridades de la AFA, durante los 45 días que duró su preparación para adaptarse a las exigencias de la altura boliviana. Allí, bajo la dirección técnica de Miguel Ignomiriello, Fornari compartió plantel con Daniel Tagliani, también velezano y, entre otros futbolistas, con cuatro futuros campeones del mundo que en ese mismo encuentro se estrenaron con los colores argentinos: Rubén Galván, Ricardo Bochini, Marcelo Trobbiani y Mario Kempes.

Querido en San Juan pero ídolo también en Mendoza, Fornari, que hoy cumple 69 años, inscribió aquella tarde su apellido en la gran bibliografía del fútbol argentino.

"Fue el gol más importante de mi vida. Entrenamos cuarenta días en Jujuy, Perú, Costa Rica y La Paz, y estuvimos algo olvidados. Nos llamaron la selección fantasma y hasta nos sacaron una foto con sábanas", confesó el goleador de aquella jornada.

El impulso del éxito en La Paz ayudó para conseguir una sólida victoria ante Paraguay, en Buenos Aires, y así sellar el pasaporte al Mundial de Alemania. A 40 años de aquella epopeya, se lo sigue llamando "el equipo fantasma".

Ante los bolivianos el DT alineó este XI: Daniel Carnevali; Rubén Glaría, Angel Bargas, Daniel Tagliani, Osvaldo Cortés; Roberto Telch, Rubén Galván, Aldo Poy; Oscar Fornari, Rubén Ayala y Mario Kempes.

Aquel triunfo en un escenario harto complicado, aquel histórico gol y aquel seleccionado fantasma se transformaron en una leyenda que se agiganta con el paso del tiempo. Y aquel golazo del sanjuanino fue bautizado para la eternidad como "La Paloma de la Paz".