Fútbol

Barovero el mejor del Apertura

Marcelo Barovero: el arquero menos vencido del Torneo Apertura 2010.

Marcelo Barovero es el ganador del Premio Ubaldo Fillol a la valla menos vencida, que entrega el histórico arquero argentino que también vistió la camiseta del Fortín. El arquero de Vélez tuvo un promedio de 0,37 goles en contra por partido. En total disputó 16 encuentros y le anotaron sólo 6 tantos. Al igual que Germán Montoya en el Clausura 2009, Barovero es disntinguido con este importante premio.

Me pone muy feliz este momento que está viviendo Marcelo a nivel personal porque lo conozco desde muy joven cuando, por sus propios méritos y condiciones, lo llevé a entrenarse con las Selecciones Juveniles.

 

Desde esa época hasta hoy en día he notado un crecimiento en él como arquero que me es grato. Siento que se consolidó, algo que le sirvió para defender el arco de un equipo como Vélez que siempre tiene pretensiones de salir campeón. Y esto no es para cualquiera.

 

Lo noté muy seguro en todo el torneo. El poderío de Vélez para pelear por el título se comenzó a gestar desde su presencia en el arco. Transmitió mucha seguridad, cualidad que antes era opacada por la ansiedad que mostraba. Este es un punto en el cuál mejoró y lo felicito por este crecimiento.

 

El haber sido el arquero menos goleado del torneo no es casual y se debió, entre otras cosas, a que consiguió ser de esos porteros a los que le llegan 2 o 3 veces y las resuelve de manera correcta. Saca las que tiene que sacar.

 

Otra de sus características es la seriedad. Es difícil verlo con una sonrisa cuando entra al campo de juego y esto marca que tiene mucha personalidad y que también está atento todo el partido. Tampoco hace jugadas de más, lo que demuestra que la sobriedad es otra de sus cualidades.

 

Gran parte de la campaña que hizo Vélez (terminó segundo detrás de Estudiantes) se lo debe a las actuaciones de Barovero. Esto es así. Tuvo partidos en los que parecía casi imposible hacerle un gol. Y esto lo logró con trabajo, dedicación y sacrificio, cosas que sé que ha hecho a lo largo de su carrera.

 

No por nada se ganó la titularidad del arco velezano. Basta recordar que hacer un par de torneos y, cuando el equipo del Tigre Gareca salió campeón, él era el suplente de Germán Montoya, otro gran arquero. Esto es la clara muestra de su hambre de gloria y sus ganas de progresar.  

 

Su conducta y su buena predisposición al trabajo le han permitido cumplir cada uno de sus sueños. Y si de sueños se trata, llegar a la Selección tiene que ser su máxima anhelo, pero antes deberá mantenerse en este gran nivel. Y tiene con qué. ¡Felicitaciones Marcelo!


Por Ubaldo Matildo Fillol.

 

(Información extraída del Sitio Oficial del Pato Fillol http://www.ubaldofillol.com/)