Fútbol Amateur

Palabra de arquero

''El último arquero que sacó Vélez y lo pudo disfrutar fue Navarro Montoya, después Cavallero se formó más afuera que acá, Guzmán no atajo mucho, Leyenda poco, hay que cambiar ayer'', remarca Sanagua.

Made in Liniers. Así es Roberto “Beto” Sanagua, el hoy entrenador de arqueros que tienen las divisiones juveniles. Vive al lado del club, lugar que nunca dejó, con pasado en la institución del cual es hincha, hoy vive su presente formando a los arqueros del futuro, una materia pendiente del fútbol amateur en los últimos años.

Made in Liniers. Así es Roberto “Beto” Sanagua, el hoy entrenador de arqueros que tienen las divisiones juveniles. Vive al lado del club, lugar que nunca dejó, con pasado en la institución del cual es hincha, hoy vive su presente formando a los arqueros del futuro, una materia pendiente del fútbol amateur en los últimos años.

 

“Nací en el barrio Kennedy y todavía vivo aquí; pasé toda mi vida cerca de Vélez; comencé jugando en el fútbol recreativo, debajo de la platea sur y en ese momento se llamaba “interno”; recuerda. Y agrega: “luego pasamos a cancha grande, y luego me ficha Salas, el primer técnico que tuve en fútbol infantil de AFA, yo siempre atajando en una división más adelantada que la mía, luego pasé al fútbol juvenil hasta que en sexta salté a entrenar con primera”, concluye.

 

Nacido el mismo día del aniversario del club, “Beto” se probó de arquero por que no había chicos que quisieran atajar en su momento. Siempre quiso jugar de cualquier cosa, pero le fue tomando el gusto al puesto. “Tenía buenas condiciones técnicas, sabía jugar en cualquier lugar de la cancha y luego con el tiempo eso me sirvió para aplicarlo en mi puesto”, remarca. “Los años de quinta, cuarta y reserva me la pasaba entrenando con la primera, y por diferentes cosas nunca pude llegar a debutar”, cuenta. “Estaba Navarro Montoya, el “Piojo” Yudica como técnico y con él yo tenía chances pero después cuando vino Willington no fui tan considerado y fui quedando relegado”.

 

Luego su vida pasó y se relacionó con Julio Asad, jugando en muchos clubes del ascenso (San Martín de San Juan, Defensores de Belgrano, Dock Sud, San Telmo, San Miguel, entre otros). “Me retiré a los 32 años en Alianza Lima de San Juan en el Argentino A, vi que mi carrera fue tan linda al principio y no tenía el final que yo hubiese querido, por eso decidí finalizar. Tuve muchos técnicos en mi carrera, pero como el Toto Calvanese no hubo otro igual y eso que al principio yo chocaba mucho con él porque Toto venía de dirigir de Italia y yo era muy vanguardista, salía jugando, me salía del libreto y a él no le gustaba. Me enseñó cosas que yo luego empleé como técnico y hasta el día de hoy, conceptos que él me brindó se siguen utilizando. Eso quiere decir que era y fue un adelantado en la docencia del fútbol”, apunta.

 

-¿Cómo se da tu regreso al fútbol amateur?

-Por la cercanía que yo tengo con Vélez, el colegio de mis hijos y porque conozco a mucha gente que trabaja en el club. Salió la posibilidad y se dio la vacante en el tema de entrenador de arqueros para las divisiones infantiles; una vez adentro ya me propusieron que trabaje junto a Hernán Erario en fútbol juvenil y sin dudas que lo acepté.

 

-¿Con qué nivel te encontraste?

-Por lo general el desarrollo del arquero, de todo lo que ha crecido Vélez a nivel de fútbol amateur, es lo que menos ha crecido en todos los equipos. Hay cosas que son muy marcadas, como por ejemplo poder trabajar cuestiones tácticas del juego con el equipo y no laburar tanto con nosotros. La gente quiere que salga un Chilavert pero no nos olvidemos que él alcanzó su nivel a los 27 años acá en el club. Con esa edad empezó a ser líder y por eso el tiempo de maduración de un arquero lleva su tiempo, pero tengo la suerte de ver a todos los arqueros que están trabajando desde los de 8 años hasta los de 20 y conocer sus defectos y virtudes.

 

Como dice “Beto”, tiene la suerte de ver el nivel de arqueros desde su crecimiento hasta su desarrollo. En 6 meses de trabajo que lleva da un diagnóstico del tema: “Hay material a futuro, está también las expectativas que el club desee cubrir; si vos vas a reemplazar a Chilavert, te va a costar, esto es siempre de acuerdo a las necesidades que busques”, explica y continúa: “Vélez es un club que está lleno de exigencias, porque es el último campeón, ha ganado copas, hoy los 3 arqueros de primera son de afuera; hay que seguir trabajando mucho pero cambiando un poco el rumbo del laburo siendo más inteligente en que el arquero empiece a entender y escuchar cuales son los conceptos del juego”, avisa.

 

Y finaliza diciendo que “el último arquero que sacó Vélez y lo pudo disfrutar fue Navarro Montoya, después Cavallero se formó más afuera que acá, Guzmán no atajo mucho, Leyenda poco, hay que cambiar ayer digo yo y hay una anécdota que me acuerdo cuando estaban Maiorani, De La Fuente y Bernachia, todos del mismo año, Leyenda más abajo y todos decían que había arquero por 4 o 5 años en Vélez y en 3 meses se quedaron sin nada”, recuerda. “Ya tenemos esa experiencia y soy respetuoso de la historia de cada club, pero Independiente, Boca o Lanús han hecho un buen trabajo de arqueros, de hecho Cacace viene de las inferiores de Lanús, por eso para alcanzar la excelencia hay que cambiar la política de trabajo que no nos ha dado frutos en los últimos años”, exige.

 

Por último, Sanagua es agradecido con el club que lo vio nacer: “Volví para retribuir desde mis conocimientos, todo lo que me ha brindado Vélez, en todos los ámbitos; me puse el objetivo de poner un arquero en primera a corto plazo pero como decía antes, que llegue con los conceptos bien claros”, remarca. Y concluye diciendo que “Vélez es llorar en una cancha, es viajar a Rosario a gritar un gol del uruguayo Jiménez, no ir al colegio después de una derrota con River, el barrio, mis hijos, el no irme nunca de acá, eso es Vélez y hoy deseo devolverle todo lo que me brindó y me formó como persona”.

 

Rodrigo Ruiz.